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La
fotografía de Bodas y el Photoshop
Una asociación lógica de la
era digital.

La fotografía de eventos sociales como las bodas es una
especialización, como lo es la fotografía
publicitaria, la fotografía aérea, el retrato o la
fotografía de prensa. No se debe menospreciar por el
hecho de pertenecer al rubro fiestas y asociarse a
diversión. Todo lo contrario, pues como momento
irrepetible, hay una responsabilidad muy grande que
asume el fotógrafo con el cliente. Este artículo
analiza el pasaje de la antigua tecnología
físico-química a la actual digital y su encuentro
con la herramienta fundamental: el Photoshop.
Hasta hace unos años atrás, el fotógrafo debía enviar su trabajo de
bodas a un laboratorio profesional para revelar sus
rollos de haluros de plata. Muy pocos se animaban a
procesar sus trabajos con el juego de químicos C-41
para negativos o E-6 para diapositivas, por el
delicado control que había que ejercer sobre el
tiempo y la temperatura del revelador cromógeno. Una
décima de grado por encima o por debajo del
aconsejado y nuestro preciado trabajo podía terminar
virado a un extraño color, imposible de corregir. La
espada de Damocles del fotógrafo era la famosa
estadística de Kodak que decía: "uno de cada mil
rollos que entra al laboratorio, se estropea en el
proceso". Recuerdo que solía pensar... "¿habré
salido sorteado con la bolilla 1000?

La era digital.
El antiguo temor se desvanece. Más allá de las
discusiones sobre rollos versus tarjetas, análogo o
digital, que hasta hace poco leíamos en los foros
especializados, no podemos negar que la era digital
ha llegado para quedarse definitivamente. No importa
si todavía quedan fotógrafos que defienden al rollo
fotográfico sensible a la luz, por su calidad antes
que practicidad. Lo cierto es que las empresas
líderes como Konika-Minolta, Nikon, Canon y Fuji
entre otras han dejado de fabricar sus cámaras de
rollos para centrar todos sus esfuerzos en el
sistema digital. Y recientemente Kodak anunció el
cierre de su fábrica de rollos en China, para dejar
sólo una en el Reino Unido. Es que esta nueva
tecnología que avanza día a día con el aumento de
los megapíxeles, tiene innumerables ventajas para el
fotógrafo, que van mucho más allá de la practicidad
y el precio. Pero sólo voy a centrarme en dos
aspectos fundamentales: a) el control total de la
imagen por parte del fotógrafo al eliminar el
revelado y b) el control total sobre la impresión
final en papel, al visualizar en la pantalla del
monitor la toma.
Esto significa que ya no basta con ser un buen
fotógrafo y dominar el encuadre o la profundidad de
campo. Ahora tenemos a nuestro alcance la tecnología
completa para producir una foto: "cámara",
"ordenador" e "impresora". Por si no ha quedado
suficientemente claro, casi ninguna foto salida de
la cámara puede considerarse satisfactoria. Debe
pasar primero por la manipulación con un software de
ajuste y retoque antes de plasmarse en el papel.
El Photoshop

Adobe Photoshop salió al mercado en 1990 con su
primera versión 1.0 para ordenadores Macintosh.
Desde sus comienzos se convirtió en un estándar de
la imagen y el diseño gráfico. En 1993 se publicó la
versión 2.0 para Windows 3.1 y dos años más tarde la
versión 3.0 para Windows 98. Lo curioso es que este
software no es contemporáneo de la fotografía
digital. En sus comienzos las fotos o imágenes
manipuladas con Photoshop eran provenientes del
escáner.
No fue sino hasta finales de los años 90, cuando la
fotografía digital estuvo disponible en cuanto a
calidad y precio, en que se produjo la unión lógica.
Para ese entonces Photoshop estaba en la versión 5.0
con muchos adelantos y totalmente consolidado.
Las Bodas y el Photoshop
Los fotógrafos que son usuarios avanzados de
Photoshop, fácilmente pueden caer en la tentación de
transformar una foto de boda en un cuadro de museo,
aplicando filtro tras filtro. Pero ese no es el
cometido. Nos contratan para realizar un reportaje
social y no debemos perder ese punto de vista. El
cliente desea ver caras, familiares, amigos y el
entorno. Lo demás es superfluo. Veamos un ejemplo.

En las fotos de arriba vemos la toma original tal
cual se bajó de la tarjeta. Para alcanzar el retoque
de la foto contigua se hicieron los siguientes ajustes: brillo,
contraste, filtro máscara de enfoque, filtro de
desenfoque suavizado, herramienta subexponer para
los bordes del marco, aplicación de firma y por
último oscurecer el cielo lavado y aplicar la luna.
Esto último se hizo porque en la escena original
había una luna casi tan hermosa como la que se
observa en el resultado final, y los novios pidieron
sacarse esa foto con ella de espaldas. Dado el
efecto de emplear un gran angular de 17 Mm. la luna
quedó reducida a un pequeño punto. Por eso la
extraje de un archivo y la coloqué en el mismo sitio
donde estaba, con una opacidad del 55% para que se
fundiera con el cielo.
Aquí les dejo ver esta foto final para que se compare
con la foto de cabecera. No hay duda que la edición
de cada fotografía digital es necesaria y que el
PhotoShop es el Software indispensable para ello.
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